viernes, 2 de octubre de 2009

Discriminación positiva. Algunos elementos de reflexión:

1. Artículo de Gemma Lienas
2. Artículo de Laura Freixas
3. Las alegaciones de CIMA a la ley del cine

1. Artículo de Gemma Lienas, publicado en El País, el 28-9-09
¿Discriminación positiva? No, gracias
GEMMA LIENAS
Recientemente se ha hecho público que la nueva Ley del Cine incluirá medidas que fomentarán la igualdad entre hombres y mujeres. Tal como se ha planteado en los medios de comunicación, el anuncio ha desencadenado un huracán de protestas, lo que debería llevar a periódicos, radios y televisiones a revisar su forma de enfocar determinadas noticias. En este caso concreto, se echa en falta, en primer lugar, una mención explícita a las desigualdades que, en función del sexo, lastran nuestro cine. Y en segundo lugar, se hubiera necesitado una redacción más precisa y menos tendenciosa.
El mejor resumen de lo que acabo de decir me lo brinda un periodista, que entrevista a un actor y le pregunta: “¿Qué piensa de la discriminación positiva que establecerá la Ley de Cine?”. Como el actor no sabe en qué consiste, se lo explica: “Que las películas dirigidas por mujeres recibirán más subvenciones.”
La guerra está servida.
Según el estudio “Mujeres y hombres en el cine español”, encargado por la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), los sexos se reparten de este modo, según categorías profesionales: en dirección un 10% mujeres y un 90% varones; en guión un 20% mujeres y un 80% hombres; en dirección artística 30% y 70%; en equipo especialista en maquillaje, peluquería y vestuario: 85% y 15 %. Porcentajes que son similares a los del mundo de la empresa: mayoritariamente, ellas son secretarias y ellos, directores.
El argumento que se utiliza para justificar semejante desequilibrio es el de una masa crítica insuficiente, es decir, pocas mujeres preparadas. Aunque dicha tesis no es creíble porque con ella ya se pretendía hacer callar a las mujeres en los años 80. Y en 30 años el número de mujeres preparadas ha aumentado exponencialmente.
Todavía hay más: el punto de vista de la mayoría de películas es androcéntrico, es decir, ni se cuenta la historia desde la mirada de una mujer ni para la mujer espectadora. Por ejemplo, jamás una mujer consideraría la película de Almodóvar Hable con ella como una historia de amor sino como lo que realmente es: una violación.
Tampoco los personajes se libran de las desigualdades. Sólo hay historias para mujeres jóvenes; las de más de 40 se ven obligadas a retirarse. Aunque siempre les queda el recurso de reinventarse el físico hasta el infinito, como hicieron con el de Marlene Dietrich, a quien le arrancaron todas las muelas para que tuviera un rostro más interesante.
Y por último, el tipo de argumentos, también con un sesgo masculino. Por ponerlo en palabras de un internauta: “si a partir de ahora las subvenciones se las llevan las mujeres, dejaremos de ver películas de acción y nos inundarán con películas tipo Isabel Coixet”.
Esos desequilibrios se perciben en todos los ámbitos. En el mundo académico: 72 universidades públicas y privadas españolas y sólo cuatro mujeres rectoras; en política: el 10% de los municipios españoles tienen una alcaldesa; en las letras: mujeres que han recibido el premio Cervantes, ninguna; en los Consejos de Administración de las empresas del Ibex, sólo un 6% de mujeres.
Podríamos examinar otros sectores profesionales y siempre constataríamos que los varones llevan siglos aplicándose la discriminación positiva, así que, al margen de su capacidad o medianía profesional, se han reservado los puestos más relevantes, han obtenido la mayoría de premios (por ejemplo, en literatura; pero esto se lo contaré próximamente) y, lo que es peor, han determinado los criterios por los que un producto cultural es excelente o no lo es.
Por todo ello, estoy en contra de la discriminación positiva. Otra cosa es que, para resolver estas desigualdades seculares y reequilibrar la balanza, sean precisas acciones positivas como la que propone la nueva Ley del Cine, acciones refrendadas por las políticas de trabajo que impulsa la Unión Europea.
Son mecanismos correctores que pretenden que una mujer capacitada y competente, a pesar de ser mujer, pueda alcanzar el mismo nivel que un varón.

2. Artículo de Laura Freixas publicado en La Vanguardia el 1-9-09
Discriminación positiva
Laura Freixas - 01/10/2009
Algunos columnistas arremeten estos días contra un proyecto de orden ministerial que en igualdad de condiciones, subvencionaría las películas dirigidas por mujeres con preferencia a las de hombres. Quienes se oponen argumentan que el talento no tiene sexo, que todo creador es andrógino y que la discriminación positiva hará que suceda en cine lo que ya ocurre en literatura: que habrá obras de mujeres “a porrillo”.
¿“A porrillo”?... Abramos un periódico. Encuentro de escritores en Formentor: unos cuarenta hombres, menos de diez mujeres. ¿Qué ha sido de las muchísimas escritoras que infestaban nuestra literatura? ¿Será que existen, pero la Fundación Santillana y el Govern balear –organizadores del evento–, en un ataque de ceguera selectiva, no las ven? ¿Será que son todas malas? ¿A juicio de quién? ¿O que no son conocidas? ¿Y cómo van a serlo, si no se las invita y no salen, por tanto, en los periódicos?
Encendamos la televisión. Las noches blancas, programa de libros de Sánchez Dragó: cuatro escritores y una escritora. ¿Y quiénes son? Ellos: unos sesenta años; hablan de literatura. Ella: mucho más joven, espectacularmente guapa, y habla de... sexo (su último libro se titula Sexoadictas). La cosa transcurre en Pekín, de cuya Feria del Libro España es el país invitado. Con tan fausto motivo, el Instituto Cervantes ha escogido para representarnos a numerosos novelistas varones y a unas pocas mujeres: la escritora citada y dos o tres de literatura infantil. Se ve que todo creador es andrógino, pero si lo que crea coincide casualmente con lo que se espera de él o ella según el sexo al que pertenezca (hombres: literatura a secas; mujeres: sexo y niños), tiene más posibilidades de que le inviten a Pekín. De todas las películas rodadas en España del 2000 al 2006, el 93% fueron dirigidas por varones. El talento, por supuesto, no tiene sexo. Lo malo es que para hacer una película, además de talento, hace falta presupuesto, igual que para hacer carrera literaria hace falta visibilidad. Y el talento, repitámoslo por enésima vez, no tiene sexo..., pero quienes subvencionan películas y organizan eventos parece que sí.
Que se den cuenta e intenten de un modo u otro corregirlo tal vez no esté de más, ¿no les parece?



3. ALEGACIONES DE CIMA AL PROYECTO DE ORDEN MINISTERIAL POR LA QUE SE DICTAN NORMAS DE APLICACIÓN DEL RD 2062/2008, DE 12 DE DICIEMBRE, POR EL QUE SE DESARROLLA LA LEY 55 /2007, DE 28 DE DICIEMBRE DEL CINE.



ÍNDICE

CONSIDERACIONES PREVIAS………………………………………………pag. 2
ALEGACIONES…………………………………………………………………pag. 4
1. Incumplimiento artículo 1.1, 9.2 y 14 de la Constitución española.
2. Incumplimiento Ley Orgánica 3/2007de Igualdad Efectiva entre mujeres y hombres.
3. Incumplimiento Ley Orgánica 1/2004 de Medidas Integrales contra la violencia de género.
4. Incumplimiento Ley 55/2007 del Cine
5. Incumplimiento del RD 2062/2008 que desarrolla la Ley del Cine.

CONCLUSIONES………………………………………………………………..pag.12
PROPUESTAS DE ENMIENDA………………………………………………..pag.14

CONSIDERACIONES PREVIAS


La Orden Ministerial todavía en fase de proyecto, que concreta las ayudas previstas en la Ley 55/2007 del Cine, de 28 de diciembre, desarrollada a través del RD 2062/2008, de 12 de diciembre, deja sin ninguna trascendencia práctica lo previsto en estas dos normas como desarrollo de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, de igualdad efectiva entre mujeres y hombres (LOIMH), con respecto a la creación artística e intelectual. Si tenemos en cuenta que en el periodo 2000-2006 sólo un 7,3 % de las películas producidas en nuestro país fueron dirigidas por mujeres, las productoras representan sólo un 17 % y sólo alrededor del 15 % de los guiones son de autoría femenina, defendemos que estamos ante una normativa, posterior a la Ley de Igualdad, que supone una discriminación indirecta para las mujeres.
La Ley del Cine y su Reglamento, recogen el mandato de la Ley de Igualdad, por lo que el último escalón de desarrollo que supone la Orden Ministerial, debe articular y hacer aplicable en la práctica dicho contenido. La ausencia de acciones positivas para la igualdad de género en la propuesta de orden, no sólo es llamativa por su incumplimiento de la Ley del Cine y la Ley de Igualdad, sino también porque las mencionadas normas sí establecen otras medidas de acción positiva en cuanto a la lengua (Artículo 56 del Proyecto de Orden), a la discapacidad visual o auditiva (Artículo 78 del Proyecto de Orden) y al territorio (Artículo 41 y 54 del Proyecto de Orden). Todos estos factores, basados en la justificación jurídica de la igualdad material o tratamiento diferenciado compensador de desigualdades, son contemplados de forma muy concreta, asignándoles puntuación determinada en los criterios establecidos para la concesión de ayudas. ¿Por qué la igualdad de género, recogida como factor a valorar por la Ley del Cine y derecho fundamental, no ha sido articulada para su aplicación práctica por el Proyecto de Orden Ministerial?

La igualdad de género, como factor a tener en cuenta en la concesión de ayudas, es contemplada por La ley 55/2007, de 28 de diciembre, del Cine, en su artículo 25 que establece que “se valorará que el proyecto aplique medidas de igualdad de género en las actividades creativas de guión y dirección”. Este artículo regula “las ayudas para la producción de largometrajes sobre proyecto”, y tiene como objeto no sólo a los largometrajes sino también a, los “proyectos de películas para televisión y series de animación”. Además, el artículo 19g) de la Ley del Cine recoge entre las funciones del ICAA establecer “medidas de fomento de la igualdad de género en el ámbito de creación cinematográfica y audiovisual”, dejando de forma clara, al desarrollo reglamentario la concreción de estas medidas.

Esta recepción por la Ley del Cine del artículo 26 de la Ley Orgánica de Igualdad, no puede ser ignorada por el Proyecto de Orden objeto de las presentes alegaciones. Si el Proyecto de Orden no desarrolla lo establecido en los artículos 25 y 19g) de la Ley del Cine, las medidas de fomento de igualdad de género quedarían, ya no defectuosamente aplicadas, sino sin posibilidad de aplicación en absoluto. La aprobación de la Orden tal y como hoy está redactada nos llevaría a una situación, en la que después de tantos esfuerzos y el reconocimiento jurídico y político de la necesidad de llevar a cabo políticas de igualdad en el sector audiovisual, no contaríamos, tres años después de la aprobación de la Ley de Igualdad, con ni una sola ayuda aplicable y evaluable que compense el grave desequilibro entre sexos que sufre el sector.

De este modo, todos los factores a tener en cuenta para la concesión de ayudas que recogía la Ley del Cine han sido concretados y puntuados, otros se han añadido —abusando jurídicamente de la potestad reglamentaria ya que no estaban previstos en la norma que desarrolla—, como es el factor “El destino de la película a su proyección mediante tecnología digital en 3 dimensiones (10 puntos)”, todos, excepto el “fomento de la igualdad de género”. Así, la mención que realiza la Ley del Cine en su artículo 25 a la igualdad de género como factor a valorar, pasa textualmente al Proyecto de Orden Ministerial, sin concretar y sin puntuar, lo que supone un escape reglamentario para no dar cumplimiento a la Ley del Cine y a la propia Ley de Igualdad, dejando a su vez sin cumplimiento el mencionado artículo 19g), dado que sin medidas concretas es imposible realizar este “fomento de la igualdad efectiva”.

Consideramos que este olvido no es gratuito y si tenemos en cuenta los datos sobre la escasa presencia de mujeres en el sector, constituye una discriminación indirecta por razón de sexo, que seguirá impidiendo que las mujeres accedan y se posicionen en este sector de gran impacto social.

ALEGACIONES:

PRIMERA: Incumplimiento de la Constitución Española

Consideramos se han incumplido los siguientes artículos:

- El artículo 1.1, 9.2 y 14 de la Constitución Española. Estos artículos constituyen el apoyo constitucional para llevar a cabo políticas en las que el principio de igualdad, reconocido como derecho subjetivo, vincule además a los poderes públicos en su actuación. De esta forma estaríamos ante un derecho que se configura más allá de la prohibición de discriminación, directa o indirecta, para posibilitar, como principio político, un nuevo pacto jurídico-político en el que mujeres y hombres no sólo sean destinatarios de las mismas normas en igualdad de condiciones, sino que estas normas atiendan por igual los intereses, necesidades y valores de ambos sexos. Sólo de esta forma las normas tendrán como ámbito subjetivo el individuo sin distinción por motivos de sexo, de lo contrario seguirán siendo normas que regulan y legitiman relaciones sociales dominadas por varones.

SEGUNDA: Incumplimiento de la Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo, para la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.

Consideramos se han incumplido los siguientes artículos:

- Artículos 4, 11, 14 y 15 que vinculan a los poderes públicos en sus actuaciones con el fomento de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, reconociendo y definiendo jurídicamente la discriminación indirecta y las acciones positivas.

- Artículo 20, que regula la adecuación de las estadísticas y estudios para visibilizar la posición de ambos sexos en los distintos ámbitos sociales. Los artículos 111 y siguientes del Proyecto de Orden que regulan el Registro Administrativo de Empresas Cinematográficas y Audiovisuales no contemplan la obligación de desagregar por sexos la información transmitida por las empresas del sector. Tampoco se prevé en ningún artículo la obligación por parte del ICAA y demás instituciones implicadas en la gestión audiovisual de recoger y actualizar de forma desagregada por sexo los principales datos manejados en el sector: anuarios cine y bases de datos del ICAA. Sólo esta desagregación permitiría la visibilización de la situación de las mujeres en el sector.

- Artículo 26. El tenor literal de este artículo, vincularía al ICAA como organismo responsable de llevar a cabo la gestión política del sector cinematográfico, a adoptar medidas concretas de promoción de la igualdad efectiva, entre ellas acciones positivas que fomenten la presencia equilibrada de mujeres en la oferta cinematográfica y compensen su minoritaria presencia en la creación, dirección, producción y demás puestos de jefatura técnica y con poder de decisión. Si sólo el 7,3 % de las películas dirigidas en España durante el periodo 2000-2006 estuvieron dirigidas por mujeres, la ausencia de cualquier medida de acción positiva discrimina indirectamente a las mujeres, con independencia de la intención del legislador.
Con la aprobación de este Proyecto de Orden Ministerial, estaríamos ante una medida legislativa aparentemente neutra pero que en su aplicación práctica supondría, teniendo en cuenta los datos probados empíricamente, un refuerzo de las barreras de entrada de las mujeres a la profesión, máxime si se tiene en cuenta la importancia de las ayudas públicas para su desarrollo. Este tipo de discriminación ya reconocida desde hace años por nuestra jurisprudencia se encuentra recogida de forma explícita en el artículo 6 de la Ley Orgánica de Igualdad Efectiva.

El Proyecto de Orden Ministerial contempla en su artículo 10 un total de catorce modalidades de ayudas. De ellas, sólo dos modalidades la d) y la e), —ayudas a la producción de largometrajes sobre proyecto y ayudas para la producción de películas para la televisión y series de animación sobre proyecto—, contemplan en sus criterios de valoración de forma declarativa la igualdad de género. El resto de ayudas ni siquiera menciona la igualdad de género. Por tanto, no se da cumplimiento a la función expresa reconocida al ICAA en el artículo 19g) de la Ley del Cine de tomar medidas al respecto y se incumple el deber de transversalidad del artículo 15 de la Ley de Igualdad. Así, si nos centramos en el Proyecto de Orden observamos que los artículos 41 y 53 que desarrollan el artículo 25 de la Ley del Cine, no puntúan de forma concreta el “fomento de igualdad de género” entre los factores que se valoran para la concesión de las ayudas, por tanto, no existe ninguna posibilidad de exigir que este factor sea tenido en cuenta, y de este modo cumplir con el artículo 26 de la LOIMH, y el propio artículo 25 de la Ley del Cine. Ambos quedan vacíos de contenido. Y, de hecho no será posible valorar las previstas “medidas de igualdad de género" si al máximo de 100 puntos ya se llega mediante la evaluación de otros conceptos.

Además, se produce el agravio comparativo de que la igualdad de género es el único factor que no se valora de forma objetiva después de ser recogido en la Ley del Cine, es decir, que se ningunea, que se obvia, que se deja a efectos decorativos en un articulado que no duda en valorar de forma concreta otros aspectos que no estaban contemplados en la Ley del cine como susceptibles de ayuda, este es el caso de: “El destino de la película a su proyección mediante tecnología digital en 3 dimensiones (10 puntos)”. Además, se da la circunstancia de que el factor que aparecía anexo a la igualdad de género: “La radicación de la empresa productora en las Islas Canarias, en su condición de región ultraperiférica” en la Ley de Cine, sí queda puntuado de forma concreta: 5 puntos.

Limitarse a introducir en el Proyecto de Orden Ministerial el siguiente párrafo: “Asimismo, se valorará que el proyecto aplique medidas de igualdad de género en las actividades creativas de dirección y guión, así como el cumplimiento por la empresa productora, en anteriores ocasiones, de las obligaciones derivadas de la obtención de ayudas”, supone la imposibilidad de aplicación práctica de la Ley de Igualdad y la Ley del Cine en relación a la igualdad de género. Además resulta inexplicable que las ayudas que mencionan la igualdad de género como factor a valorar, se limiten a dos modalidades, quedando éste excluido del resto de ayudas, lo que supone un incumplimiento del mencionado deber de transversalidad. Si la Orden Ministerial quiere dar cumplimiento a la Ley del Cine y desarrollar el artículo 25 y 19g) de la misma, debería incluir el factor de la igualdad de género con puntuación concreta en todas y cada una de las ayudas. En este sentido queremos subrayar la importancia de introducir medidas de acción positiva en el tejido de producción audiovisual. Hay que tener en cuenta que las mujeres sólo representan un 17 % en esta categoría profesional clave para la industria.

Por tanto, en el desarrollo del espíritu de la Ley del Cine, que en su preámbulo se compromete con el fomento de la igualdad de género y recoge el artículo 14 como base jurídica de su articulado, el Proyecto de Orden debería contemplar el factor del género en el resto de ayudas previamente previstas en la Ley del Cine: creación y desarrollo y proyectos culturales y de formación no reglada (Artículos 22 y 23), distribución, exhibición y promoción (Artículo 28 y siguientes), amortización de largometrajes (Artículo 26), producción de cortometrajes (Artículo 27), participación y organización de festivales (Artículos 31 y 32) y uso de nuevas tecnologías (Artículo 34)

- Artículo 28. Este artículo reconoce la necesidad de que los poderes públicos promuevan la incorporación cuantitativa y cualitativa de las mujeres a la sociedad de la información y a las nuevas tecnologías desarrolladas en la misma. La intersección de la industria cinematográfica y las nuevas tecnologías, como queda de manifiesto en el Proyecto de Orden que dedica una modalidad de ayuda a las obras audiovisuales que empleen nuevas tecnología (Artículos 102 y siguientes) hace necesario tener en cuenta que en este contexto la incorporación de las mujeres en equilibrio con los hombres es imprescindible para no abundar en la conocida como “brecha digital de género”.
Por otro lado, el Proyecto de Orden Ministerial otorga valor de factor puntuable a la hora de obtener ayudas a las obras destinadas “a ser proyectadas en 3 dimensiones”. Esta puntuación se produce en tres modalidades de ayudas y con puntuación concreta (artículos 28, 41 y 56 del Proyecto), lo que supone la llamativa e injustificable circunstancia de que el “fomento de las 3 dimensiones” se contempla de forma más transversal y efectiva que el fomento de la igualdad de género, sin puntación y sólo recogida en dos de las modalidades.

- Artículo 35. Señala que en las convocatorias de subvenciones para ámbitos con fuertes desigualdades, como es el supuesto del cinematográfico, sus bases pueden contemplar la valoración de criterios de fomento de la igualdad. Estos criterios a diferencia de lo que sucede en el ámbito cinematográfico deben ser concretados y puntuados, y no quedarse en un mero recordatorio teórico. Por tanto en ningún momento se está dando cumplimiento a este artículo por ninguna de las normas que llevan a cabo la política audiovisual. De entre las catorce ayudas previstas por el Proyecto de Orden Ministerial, sólo dos introducen el débil recordatorio de “se valorará el fomento de la igualdad de género” (Artículos 41 y 53 del Proyecto de Orden), lo que significa la imposibilidad de aplicación práctica de este criterio.

TERCERA: Incumplimiento de la Ley Orgánica 1 /2004, de 28 de diciembre, de Medidas Integrales contra la Violencia de Género.

Consideramos se han incumplido los siguientes artículos:

- Artículos 13 y 14, que comprometen a los medios de comunicación con la igualdad entre mujeres y hombres, encargando a las Administraciones Públicas velar por ellos.
La LOIVG concibe la violencia de género como aquella que se produce en el seno de unas estructuras sociales que subordinan a la mujer, y por ello considera necesario un tratamiento desde las causas de la misma. Desde este enfoque, los medios de comunicación, y entre ellos el cine y en general las producciones audiovisuales, necesariamente tienen que ser incluidos dentro de estas medidas integrales. Si excluimos a los medios de comunicación de la obligación de realizar políticas preventivas para erradicar la violencia de género contra las mujeres, estamos perdiendo una herramienta reconocida como fundamental por su capacidad de transmisión de valores, sobre todo en el público más joven. Así lo ha reconocido la Comisión Europea en su Comunicación de 14 de diciembre de 1999 sobre los principios y directrices de la política comunitaria en el sector audiovisual y también el Informe para la reforma de los medios de comunicación de titularidad del Estado, de febrero de 2005, elaborado en nuestro país: “..., lo que sí es evidente es el poder de este medio para infundir opiniones, valores, alucinaciones, ideas, fantasmagorías, en los cerebros de los espectadores. Este poder de las "visiones" del mundo, aunque siga siendo el lenguaje oral y escrito el que origina el verdadero progreso y distinción de los seres humanos, frente a otros animales, constituye un elemento esencial en la educación, adoctrinamiento, o manipulación de la mente." (Consejo para la reforma de los medios, 2005: 9)

CUARTA: Incumplimiento de la Ley 55/2007, de 28 de diciembre, del Cine.

Consideramos se han incumplido los siguientes artículos:

- El artículo 19 establece que el Instituto de Cinematografía y las Artes Audiovisuales “Establecerá medidas de fomento de igualdad de género en el ámbito de la creación cinematográfica y audiovisual.”
- El artículo 25 establece en su regulación de las ayudas para la producción de largometrajes sobre proyecto que “Se podrán establecer ayudas a productores independientes para proyectos que posean un especial valor cinematográfico, cultural o social, sean de carácter documental o experimental, o incorporen nuevos realizadores.” (Punto 1) “Asimismo, se podrán conceder ayudas a productores independientes para proyectos de películas para televisión y series de animación, siempre que la iniciativa de ellos pertenezca a productores independientes” (Punto 2). Para la concesión de éstas se tendrá en cuenta la calidad del proyecto, la adecuación del presupuesto, el plan de financiación y la solvencia de la empresa productora. Además, en párrafo aparte, señala “Asimismo, se valorará que el proyecto aplique medidas de igualdad de género en las actividades creativas de dirección y guión. Igualmente, se valorarán de manera específica los proyectos de productores independientes radicados en las Islas Canarias, en su condición de región ultraperiférica.”
A pesar de que la Ley del Cine en su Preámbulo señala el artículo 14 de la Constitución como una de sus bases jurídicas, ninguno de estos dos artículos ha sido desarrollado. Se produce así, un incumplimiento por falta de desarrollo reglamentario de la Ley del Cine en su recepción del mandato de transversalidad que realiza la Ley de Igualdad, ley que regula el contenido esencial de un Derecho Fundamental.
El artículo 19g) de la Ley del Cine ordenaría a través del desarrollo reglamentario objeto de las presentes alegaciones, establecer medidas concretas de fomento de la igualdad de género en cualquiera de los ámbitos que dicho desarrollo reglamentario contemplase: dirección, guión, producción y jefaturas técnicas de equipo.
Para ello deberían establecerse medidas de acción positiva en el artículo 22 del Proyecto de Orden (valoración de los proyectos para la obtención de ayudas a la elaboración de guiones), en el artículo 28 (valoración de los proyectos para la obtención de ayudas para el desarrollo de proyectos de películas cinematográficas de largometraje), en el articulo 35 (valoración ayudas para proyectos culturales y de formación no reglada), en el artículo 41 (valoración de ayudas para la producción de largometrajes sobre proyecto), en el artículo 53 (valoración de los proyectos para la concesión de ayudas para la producción de películas para televisión y series de animación sobre proyecto), en el artículo 56 (valoración de los proyectos para la concesión de ayudas para la amortización de largometrajes), en el artículo 64 (valoración de los proyectos para la obtención de ayudas a la producción de cortometrajes), en el artículo 78 (valoración de proyectos y planes de distribución para la obtención de ayudas a la distribución) y en el artículo 105 (valoración de proyectos para la concesión de ayudas a la realización de obras audiovisuales con empleo de nuevas tecnologías)
El artículo 25 de la Ley del Cine, por su parte obligaría a introducir medidas de acción positiva concretas para las actividades creativas de guión y dirección en las ayudas a la producción de largometrajes sobre proyecto.
Esto obligaría a reformar el artículo 41 del Proyecto de Orden (valoración de los proyectos para la obtención de ayudas para la producción de largometrajes sobre proyecto) y el artículo 53 (valoración de los proyectos para la obtención de ayudas para la producción de series de televisión y series de animación), por su imposibilidad de aplicación práctica.
Defendemos que el artículo 25 de la Ley del cine, debe desarrollarse puntuando de forma concreta los guiones y la dirección femenina en los proyectos que pretendan acceder a ayudas a la producción. Además, en su aplicación en los artículos 41 y 53 del Proyecto de Orden, debería ser ampliado, en virtud del artículo 19g) a la actividad de producción, teniendo en cuenta que producción-guión-dirección constituyen las tres actividades claves en la actividad cinematográfica.
QUINTA: Incumplimiento del RD 2062/2008, de 12 de diciembre, por el que se desarrolla la Ley 55 /2007, de 28 de diciembre del cine.
Consideramos se han incumplido los siguientes artículos:

- Artículo 37.1. Establece que la composición de los órganos colegiados previstos en el reglamento “obedecerá al principio de presencia equilibrada de mujeres y hombres de acuerdo con lo establecido en el artículo 54 de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de hombres y mujeres”. Sin embargo el Proyecto de Orden Ministerial deja este mandato en una orientación más débil al señalar en su artículo 110 establece que el Director General del Instituto de Cinematografía y de las Arte Audiovisuales “velará por que su composición obedezca al principio de presencia equilibrada entre hombres y mujeres”. La presencia equilibrada debe ser un hecho no un deseo o un propósito que dependa de la coyuntura del momento. La redacción por tanto debería sustituir “velará” por “deberá garantizar”

CONCLUSIONES FINALES: incumplimiento de la Ley del Cine en lo respectivo al fomento de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.
El desarrollo que la Ley el Cine y su Reglamento realizan de la Ley de Igualdad queda completamente desierto con el Proyecto de Orden Ministerial sobre el que se presentan estas alegaciones. Con esta última norma de desarrollo queda completamente vacío y sin ningún efecto lo previsto en la Ley del Cine para el fomento de la igualdad de género en su desarrollo del artículo 26 de la Ley Orgánica de Igualdad.

Entre todas las modalidades de ayuda, no aparece ninguna dedicada a equilibrar la presencia de mujeres en todas las categorías del sector en las que su presencia es tan escasa.

La discriminación indirecta es reconocida de forma amplia por nuestra jurisprudencia constitucional, ha sido recogida de forma expresa por la LO 3/2007, y encaja de forma clara en la descripción de la situación del cine en España, donde las mujeres representan una minoría en todas las categorías representativas y con poder de decisión.

Nos encontramos ante un campo donde los datos cuantitativos demuestran la existencia de obstáculos claros y cuotas de hecho a favor de los varones, con las consecuencias que esto tiene en una industria que basa su política de ayudas públicas en su condición de vehículo cultural y de valores, garante de la reiterada diversidad. Diversidad lingüística, cultural, integradora de la discapacidad y conciliada con las nuevas tecnologías, pero nunca de género. Que hombres y mujeres estén equitativamente representados en la industria cultural es fundamental para remover los fuertes cimientos patriarcales que jerarquizan lo masculino y femenino, lo polarizan, lo oponen, y debido al monopolio masculino de la industria audiovisual, perpetúan la dominación de valores, visiones del mundo, representaciones de las mentes, los cuerpos y las almas en clave de la mentalidad y la socialización del 90 % de sus creadores, varones todos. Esta clave es la de la superioridad masculina y la invisibilidad de lo femenino.

A pesar de los datos contrastados no se ha introducido ni una sola medida concreta de acción positiva para lograr la igualdad efectiva en el campo audiovisual, precisamente en la norma que descansa en el fundamento jurídico de dicha acción positiva: la intervención estatal para asegurar la pluralidad y diversidad de la industria cultural. La transversalidad, reconocida en el artículo 4 de la LOIMH no significa la introducción retórica en los textos o actos normativos del compromiso con la igualdad efectiva de mujeres y hombres. Significa la articulación de medidas concretas de acción positiva, tal y como las establece el artículo 11. ¿Qué valor jurídico tiene la Ley de Igualdad si sus mandatos no son recogidos por la legislación específica de cada sector? ¿Qué peso político tiene un Ministerio de Igualdad si el resto de Ministerios se blindan a la aplicación transversal de la igualdad de género?

PROPUESTAS DE ENMIENDA:
Las propuestas de enmiendas al Proyecto de Orden que presentamos tras las alegaciones anteriormente expuestas son:
1) Recogida de datos sobre la participación de mujeres en el sector añadiendo artículo 112 que contemple los datos del sector desagregados por sexo.
2) Modificación de los artículos en los que se establece la valoración concreta de los distintos factores para la concesión de las distintas ayudas para la introducción de forma real y efectiva de medidas para el fomento de la igualdad de género.
a. Artículos 41 y 53 en base al cumplimiento del artículo 25 y 19g) de la Ley del Cine.
b. Artículos 22, 28, 35, 56, 64, 78, 98, y 105, en base al cumplimiento del artículo 19g) de la Ley del Cine.
3) Modificación del artículo 110 para garantizar la presencia equilibrada de mujeres y hombres los distintos órganos colegiados.
4) Integración de forma cualitativa de la perspectiva de género en la estructura y organización del ICAA. Creación de un órgano asesor en igualdad de género y presencia de especialistas de género en los órganos colegiados previstos por la ley. Presencia en dichos órganos colegiados de representantes de asociaciones independientes cuyo objetivo sea la igualdad como es el caso de CIMA
5) Empleo de un lenguaje inclusivo de ambos sexos en el articulado del Proyecto de Orden.
6) Supresión en el artículo 56.4f), del requisito adicional para la obtención de ayudas complementarias para la amortización de largometrajes de un mínimo presupuestario de 2 millones de euros
1) RECOGIDA DE DATOS SOBRE LA PARTICIPACIÓN DE MUJERES EN EL SECTOR AÑADIENDO ARTÍCULO 112 QUE CONTEMPLE LOS DATOS DEL SECTOR DESAGREGADOS POR SEXO.
El Registro Administrativo de Empresas Cinematográficas y Audiovisuales, regulado en el artículo 111 del Proyecto de Orden Ministerial, debe incluir en los datos de las empresas registradas, aportados por éstas, el porcentaje de hombres y mujeres en los distintos niveles profesionales y las medidas de fomento de igualdad de género y/o planes de igualdad con las que cuentan. De esta forma se permitiría un conocimiento real de la situación de la igualdad de género en la estructura profesional del sector audiovisual. Con esta medida se estaría dando cumplimiento al artículo 20, de la LO 3/2007 de Igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

o PROPUESTA DE ENMIENDA:
 Incluir un artículo 112 que establezca que cada una de las secciones del Registro Administrativo previstas en el artículo 111, anote de forma desagregada por sexo la información recogida, registrando cualquier posible medida relacionada con la igualdad de género que conste hayan aplicado estas empresas. Con ello se da cumplimiento al artículo 20 de la Ley de Igualdad.

2) MODIFICACIÓN DE LOS ARTÍCULOS EN LOS QUE SE ESTABLECE LA VALORACIÓN CONCRETA DE LOS DISTINTOS FACTORES PARA LA CONCESIÓN DE LAS DISTINTAS AYUDAS PARA LA INTRODUCCIÓN DE FORMA REAL Y EFECTIVA DE MEDIDAS PARA EL FOMENTO DE LA IGUALDAD DE GÉNERO.
a. ARTÍCULOS 41 Y 53 EN BASE AL CUMPLIMIENTO DEL ARTÍCULO 25 Y 19G) DE LA LEY DEL CINE.

JUSTIFICACIÓN:
Desarrollo de lo previsto en el artículo 25 de la Ley de Cine, así como aplicación del artículo 19g) y de lo establecido en el preámbulo de la propia Ley del Cine, según lo expuesto en las alegaciones precedentes.

o PROPUESTAS ENMIENDA : (en negrita el texto propuesto)

1. Artículo 41 del Proyecto de Orden (Ayudas a la producción de largometrajes sobre proyecto). Introducción de puntuación concreta ante la concurrencia de los siguientes factores.
 Guión de autoría femenina: 7 puntos.
 Dirección por una mujer: 10 puntos.

Introducción de puntuación concreta ante la concurrencia del siguiente factor.
 Que el proyecto sea producido por mujeres que ostenten al menos el 60% de la titularidad de la película y/o que la productora ejecutiva sea una mujer: 7 puntos

2. Artículo 53 del Proyecto de Orden (Ayudas a la producción de películas para televisión y series de animación sobre proyecto). Introducción de puntuación concreta ante la concurrencia de los siguientes factores.
 Guión de autoría femenina: 7 puntos.
 Dirección por una mujer: 10 puntos.

Introducción de puntuación concreta ante la concurrencia del siguiente factor.
 Que el proyecto sea producido por mujeres que ostenten al menos el 60% de la titularidad de la película y/o que la productora ejecutiva sea una mujer: 7 puntos


b. ARTÍCULOS 22, 28, 35, 56, 64, 78, 98 Y 105, EN BASE AL CUMPLIMIENTO DEL ARTÍCULO 19G) DE LA LEY DEL CINE.

JUSTIFICACIÓN:
Desarrollo del artículo 19g) de la Ley del Cine para que el ICAA realice una política activa de fomento de la igualdad de género, tal y como se recoge entre sus funciones, según lo expuesto en las alegaciones precedentes. Para ello proponemos la reforma de los siguientes artículos.


o PROPUESTAS DE ENMIENDA: (en negrita el texto propuesto)

1. Artículo 22 del Proyecto de Orden (Ayudas elaboración guiones largometrajes) Introducción de puntuación concreta ante la concurrencia del siguiente factor:
 Guión de autoría femenina: 10 puntos.

2. Artículo 28 del Proyecto de Orden (Ayudas desarrollo largometrajes): Introducción de puntuación concreta ante la concurrencia de los siguientes factores.
 Guión de autoría femenina: 7 puntos.
 Dirección por una mujer: 7 puntos
 Productora de titularidad femenina: 10 puntos.

3. Artículo 35 del Proyecto de Orden (Ayudas a proyectos culturales y de formación no reglada). Introducción de puntuación concreta ante la concurrencia del siguiente factor:
 Modificación del apartado “c) La contribución del proyecto al conocimiento y difusión de la cultura cinematográfica: 35 puntos. A estos efectos se ponderará con un máximo de 5 puntos los proyectos que incorporen en su contenido el fomento de la igualdad de género y la prevención de la violencia contra las mujeres.

4. Artículo 56 del Proyecto de Orden (Ayudas para la amortización de largometrajes). Introducción de puntuación concreta ante la concurrencia del siguiente factor:
 Películas que en la composición de su equipo incorporen al menos un 60% de jefas de especialidad, entendiendo por tales: directora, guionista, directora de fotografía, directora de arte, jefa de sonido, jefa de montaje, compositora, directora de producción y hasta dos actrices protagonistas : 5 puntos

5. Artículo 64 del Proyecto de Orden (Ayudas a la producción de cortometrajes) Introducción de puntuación concreta ante la concurrencia de los siguientes factores.
 Guión de autoría femenina: 7 puntos.
 Dirección por una mujer: 7 puntos
 Productora de titularidad femenina: 7 puntos.

6. Artículo 78 del Proyecto de Orden (Ayudas a la distribución). Introducción de puntuación concreta ante la concurrencia del siguiente factor:
 Modificación del apartado a) Calidad e interés cultural de la película. Se valorará especialmente su aportación al enriquecimiento de la diversidad cultural y cinematográfica de España, atendiendo a su origen: 30 puntos. A estos efectos se ponderará con un máximo 5 puntos que dicha diversidad esté basada en el contenido de las obras en cuanto incluyan valores de fomento de la igualdad de género.

7. Artículo 105 del Proyecto de Orden (Ayudas para la realización de obras con empleo de nuevas tecnologías). Introducción de puntuación concreta ante la concurrencia del siguiente factor:
 Realización de obras con el empleo de nuevas tecnología, concurriendo además alguno de los siguientes factores:
 Guión de autoría femenina: 7 puntos.
 Dirección por una mujer: 7 puntos
 Productora de titularidad femenina: 7 puntos.

3) MODIFICACIÓN DEL ARTÍCULO 110 PARA GARANTIZAR LA PRESENCIA EQUILIBRADA DE HOMBRES Y MUJERES EN TODOS LOS ÓRGANOS COLEGIADOS.
JUSTIFICACIÓN:
Desarrollo del artículo 37.1 de RD 2062/2008, de 12 de diciembre, según las alegaciones anteriormente expuestas.

o PROPUESTA DE ENMIENDA : (en negrita el texto propuesto)
o Nueva redacción del artículo 110 del Proyecto de Orden: Apartado 3:(…) “y garantizará que de forma efectiva su composición obedezca al principio de composición equilibrada entre hombres y mujeres”.

4) INTEGRACIÓN DE FORMA CUALITATIVA DE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO EN LA ESTRUCTURA Y ORGANIZACIÓN DEL ICAA: CREACIÓN DE UN ÓRGANO ASESOR EN IGUALDAD DE GÉNERO Y PRESENCIA DE ESPECIALISTAS DE GÉNERO EN LOS ÓRGANOS COLEGIADOS PREVISTOS POR LA LEY. PRESENCIA EN DICHOS ÓRGANOS COLEGIADOS DE REPRESENTANTES DE ASOCIACIONES INDEPENDIENTES CUYO OBJETIVO SEA LA IGUALDAD COMO ES EL CASO DE CIMA
JUSTIFICACIÓN:
No sólo la composición de los órganos colegiados del ICAA deberá ser equilibrada en cuanto hombres y mujeres, sino que además debe contar con un órgano y/o persona experta en igualdad de género que dirija su actuación en este sentido y desarrolle el artículo 26 de la Ley Orgánica de Igualdad que se refiere expresamente a medidas de acción positiva y políticas activas de ayudas. De esta forma la perspectiva de género se introduciría de forma cualitativa y no sólo cuantitativa.

Los últimos informes de la Unión Europea sobre avance en las políticas de igualdad coinciden en la necesidad de que las expertas y expertos en igualdad de género continúen integrándose en los distintos sectores para impulsar dicha igualdad desde la responsabilidad y el rigor científico.

El ICAA debería plantearse un diagnóstico de la situación en cuanto a la igualdad de género en el sector para proceder a un plan de acción que ayude a dar cumplimiento a nuestra legislación.

Es insostenible que se prevea una estructura institucional y administrativa para la aplicación de nuevas tecnologías y nada se contemple respecto a la igualdad de género. El progreso y la modernización de nuestro sector audiovisual pasa sin duda por la incorporación efectiva a él de la mitad de la población, ausente en el presente: las mujeres. La paradoja entre su presencia profesional y sus niveles formación y preparación hacen pensar en un “derroche de talento y capital humano” que la industria no debe permitirse.

o PROPUESTAS DE ENMIENDA: (en negrita el texto propuesto)
1. Añadir un apartado h) al Artículo 110.1: Comité asesor de ayudas para la aplicación del principio de transversalidad de género en el sector audiovisual. Realizará las siguientes funciones:
 Realizar un seguimiento y evaluación continua de la situación de las mujeres en el sector para asegurar la proporcionalidad de las medidas de acción positiva aprobadas y proponer medidas correctoras.
 Evaluar el impacto de género de las medidas generales aprobadas para el sector, en especial las ayudas y el acceso a recursos públicos.
 Asesorar, promover y difundir las medidas de fomento de la igualdad de género que se aprueben, así como contribuir a la sensibilización y capacitación de los profesionales del sector a través de su representación y presentación de propuestas al resto de Comités previstos en el presente artículo.
 Denunciar ante la dirección del ICAA el incumplimiento de las medidas de fomento de la igualdad de género, como organismo encargado de garantizar su cumplimiento.

2. Añadir un apartado h) al Artículo 110.3: Comité asesor de ayudas para la aplicación del principio de transversalidad de género en el sector audiovisual: mínimo de 3 y máximo de 5, designados entre personas de reconocido prestigio en el ámbito institucional y académico de la igualdad de género, así como representantes de asociaciones independientes del sector que tengan como objeto el fomento de la igualdad de género. Para ello se podrá recabar asesoramiento del Ministerio de Igualdad con la posibilidad de firmar acuerdos de colaboración al respecto.

5) EMPLEO DE UN LENGUAJE INCLUSIVO DE AMBOS SEXOS EN EL ARTICULADO DEL PROYECTO DE ORDEN.
JUSTIFICACIÓN:
El artículo 14.11 de la Ley de Igualdad señala que los Poderes Públicos tendrán como criterio general en su actuación: “La implantación de un lenguaje no sexista en el ámbito administrativo y su fomento en la totalidad de las relaciones sociales, culturales y artísticas”.

La utilización del masculino a lo largo de todo el Proyecto de Orden, como categoría universal, invisibiliza a las mujeres y contribuye a su situación de discriminación y falta de referentes. El lenguaje es reflejo de nuestros valores y relaciones de poder y mantener el masculino como universal supone perpetuar estructuras mentales que sin remedio obstaculizarán el progreso hacia una sociedad en la que se encuentren nombrados ambos sexos y por tanto concebidos ambos como sujetos con sus propios intereses y valores.

La identidad pasa por el lenguaje y las mujeres deben ser nombradas no sólo en ausencia de hombres sino del mismo modo que ellos, como categoría propia y no derivada. No hay nada que justifique que el Proyecto de Orden sea firmado formalmente por “el Ministro”, cuando en estos momentos contamos con una Ministra. Pensemos que la situación hubiera sido inadmisible en sentido contrario. ¿Podemos imaginar un Proyecto de Orden redactado en femenino: directoras, jefas, productoras, técnicas, encargadas, propietarias…? ¿Podemos imaginar un eventual Ministro de Cultura firmando una norma como “Ministra”? Si los hombres no son nombrados, no están, si las mujeres no son nombradas, nada hace concluir que estén, nombrémoslas utilizando términos neutros e inclusivos y el femenino cuando sea necesario.

o PROPUESTA DE ENMIENDA:
 Revisión del lenguaje utilizado en el Proyecto de Orden para evitar la invisibilización y por tanto la discriminación de las mujeres.

7) SUPRESIÓN EN EL ARTÍCULO 56.4F), DEL REQUISITO ADICIONAL PARA LA OBTENCIÓN DE AYUDAS COMPLEMENTARIAS PARA LA AMORTIZACIÓN DE LARGOMETRAJES DE UN MÍNIMO PRESUPUESTARIO DE 2 MILLONES DE EUROS.

JUSTIFICACIÓN.
Impacto de género negativo por la aplicación de una medida aparentemente neutra dada la discriminación en el acceso a la profesión y el menor acceso a presupuestos elevados que sufren las mujeres.

La imposición de un mínimo presupuestario de 2 millones de euros en la regulación de las ayudas complementarias para la amortización de largometrajes excluye una gran parte de las películas producidas y dirigidas por mujeres que con frecuencia no acceden a los altos presupuestos y además supone una barrera para la entrada de nuevas realizadoras y realizadores que en la práctica no tienen acceso a ese nivel presupuestario.

Teniendo en cuenta la escasez de nuevas directoras, esta barrera de entrada al sector constituiría un obstáculo adicional para las mujeres dificultando una regeneración bajo criterios igualitarios del sector. Sólo la entrada de nuevas realizadoras puede compensar nuestra, no por reiterada menos escandalosa, cifra del 7,3 % de directoras.

o PROPUESTA DE ENMIENDA:
 Supresión en el artículo 56.4f), del requisito adicional para la obtención de ayudas complementarias para la amortización de largometrajes de un mínimo presupuestario de 2 millones de euros.

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